¿Cómo emprender con un Plan de Empresa?

Por Antonio Manuel García, asesor de Gestión Empresarial de CAFMadrid

El Plan de Empresa es un documento que describe y analiza un negocio, estudia su viabilidad técnica, económica y financiera, desarrollando la estrategia, el marketing, la gestión de las operaciones y de las personas, estableciendo quién tiene que hacer cada cosa, en qué momento y de qué manera, recogiendo la visión y misión del emprendedor.

La elaboración del Plan de Empresa exige al emprendedor trabajar en un primer nivel de gestión de la Empresa, obligándole a manejar conocimientos de empresa, de negocio y de mercado. Nos sirve de guía en la planificación u organización del negocio, aclarando estrategias, objetivos y responsabilidades.

Pero además el Pan proyecta escenarios futuros posibles de la situación del negocio, mostrando las posibilidades de crecimiento, supervivencia o declive de los primeros años de la vida de nuestro negocio. Nos permite cuantificar los recursos necesarios para conseguir los ingresos esperados.

Un Plan de Empresa sirve de guía en la planificación u organización del negocio, aclarando estrategias, objetivos y responsabilidades

Una vez la empresa se ha puesto en marcha, el Plan se convertirá en una potente herramienta de planificación y seguimiento, ayudándonos a detectar desviaciones que se produzcan con relación a los objetivos y retos iniciales, permitiéndonos tomar las decisiones más acertadamente. Es además una carta de presentación para potenciales socios y proveedores, a los que además estaremos mostrando nuestra capacidad de gestión del negocio.

Actividad emprendedora

Tras una ligera caída en el año anterior, la tasa de actividad emprendedora total (TEA) o en fase inicial en España creció en el 2017 un punto porcentual para ubicarse en el 6,2%.

Desde el año 2011 y hasta el 2016 las estimaciones del indicador TEA habían oscilado entre el 5,2% y 5,8%, pero no se había superado el umbral del 6,0% desde el año 2008. Sin embargo, el 28,3% de la actividad emprendedora capturada por el indicador TEA en el 2017 corresponde a personas que emprendieron motivadas por la necesidad, mientras que hasta el año 2009 apenas representaban el 15% de la actividad emprendedora total.

El perfil de la población emprendedora en fase inicial durante el último año en España tenía una edad media de 40 años, mientras que, por tramos de edad, el 33,3% tenía entre 35 y 44 años. Con respecto al género, la población emprendedora en fase inicial identificada en el último año volvió a estar dominada por una participación masculina relativamente mayor que la femenina (55,1% frente a 44,9% de las personas respectivamente).

Por otro lado, el 49,8% del TEA español en el último año corresponde a personas emprendedoras que tenían algún tipo de formación superior o de postgrado, mientras que el 49,2% corresponde a personas que habían recibido formación específica para crear empresas en algún momento de su vida. Para completar el perfil emprendedor, cabe mencionar que las personas con mayor nivel de ingresos fueron las que, por un año más, mostraron una mayor propensión a emprender negocios nacientes o nuevos en el 2017.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − 10 =