Los beacons, la última tecnología que apuesta por el inmobiliario

Por Alejandro Pantoja, técnico en sistemas microinformáticos y redes locales

Los beacons o balizas están revolucionando también el sector inmobiliario. Estos dispositivos inalámbricos, pequeños como una moneda, que pueden colocarse en cualquier lugar, utilizan la tecnología Bluetooth Low Energy (BLE) de bajo consumo, para emitir una señal broadcast, de corto alcance, que puede ser recibida por otros dispositivos receptores, normalmente un Smartphone, sin necesidad de una sincronización. Funcionan por proximidad, siendo su alcance inferior a 250 metros.

Pero, ¿qué aportan al sector inmobiliario estos dispositivos? Permiten, en primer lugar, realizar campañas de proximidad y conseguir clientes de zona. La única configuración que requiere es establecer qué tipo de mensaje o aviso dará al usuario u otro dispositivo concreto. En el caso de los usuarios, estos no deben hacer nada; únicamente tener instalada en su dispositivo móvil una aplicación que muestre aquellos mensajes que llegarán a través de los beacons, entrar en el radio de acción de la baliza y tener el bluetooth activado.

A través de los beacons, instalados por ejemplo en un solar, una caseta de ventas, una valla cercana a una promoción, se puede extraer información de los visitantes o potenciales clientes. La información captada se trasmite a un servidor en la nube, la procesa y lleva a cabo un análisis más detallado.

En aeropuertos y supermercados

Además de promotoras que buscan un engagement con los consumidores, los aeropuertos de Madrid y Barcelona también tienen implantado un sistema de beacons para que el pasajero pueda recibir información de su vuelo, documentación que necesita para el embarque o, simplemente, ofertas comerciales.

Conocido es que los supermercados colocan balizas en los carros para monitorizar el recorrido que hacen los clientes, esto les sirve para saber las zonas por donde pasan más y optimizar la posición de los productos.

Los supermercados colocan balizas en los carros para monitorizar el recorrido que hacen los clientes y así optimizar la posición de los productos

En ciudades se usan para ayudar al turista a conocer sitios más importantes, rutas más atractivas y a mejorar su experiencia durante la estancia.

Como hemos visto, los beacons son una herramienta más para ofrecer información al usuario, ofrecer de una mejor experiencia de uso y una potente opción de marketing del futuro. ¿Podría ser la creatividad del desarrollador la que ponga los límites del uso de estas balizas? ¿Hay limitación real a la información que se puede aportar al usuario? Aunque a día de hoy los principales usos se hacen a nivel informativo y marketing, ¿se podría combinar esta tecnología con la realidad aumentada y mejorar su uso? El tiempo nos dirá.

Según estimaciones de Forbes, para el año 2020 todas las tiendas ya tendrán incorporada esta tecnología en sus locales.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

siete + 6 =