Cómo pueden las comunidades de propietarios reducir su factura energética

 

Antonio Ocaña

Ingeniero Industrial

Ahora que la alerta sanitaria ocupa todos los titulares, hay otras noticias que a pesar de su importancia han pasado a un segundo plano. Una de ellas es que el Consejo de Ministros aprobó, el 19 mayo de 2020, el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. El texto, que ya se encuentra en las Cortes para su tramitación parlamentaria, apuesta por las energías renovables y porque las medidas de eficiencia energética que se adopten tengan que reducir el consumo de energía primaria en, al menos, un 35%.

Traducida esta tendencia a las comunidades de propietarios, no se trata de exigir que se “se ajusten” a esta transición “al precio que sea”, sino que lo hagan obteniendo los máximos beneficios. No hay que olvidar que las comunidades de propietarios en España destinan, aproximadamente, un 70% de su presupuesto anual a gastos energéticos (calefacción, climatización, agua caliente sanitaria, iluminación, ascensores…).

En estos momentos, ¿qué tipo de instrumentos tienen las comunidades de propietarios para adoptar medidas de eficiencia energética que contribuyan a reducir su factura y a irse adaptando a la transición energética que está ya en marcha en toda Europa?

Integración de energías renovables. La aprobación en abril del 2019 del RD 244/2019 facilita que las comunidades de propietarios puedan instalar paneles solares fotovoltaicos para generar su propia electricidad (autoconsumo). En línea con lo anterior, la tendencia a sustituir los combustibles fósiles hace que otra energía renovable, la aerotermia, sea un complemento perfecto de los paneles fotovoltaicos, ya que son equipos que funcionan con electricidad.

Placas solares en una comunidad de propietarios madrileña

Salas de calderas de alta eficiencia e individualización de consumos. En la Comunidad de Madrid es obligatorio realizar Inspecciones periódicas de Eficiencia Energética de instalaciones térmicas (calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria) de los edificios que cuenten con una potencia útil nominal superior a 70 kW. El resultado de estas inspecciones incluye recomendaciones y un diagnóstico señalando áreas de mejora. Las comunidades que decidan tomar medidas de ahorro energético, pueden beneficiarse de ayudas, como el Plan Renove Privado de Salas de Calderas, que incentiva la instalación en la región de calderas de condensación a gas que sean energéticamente eficiente u otras ayudas inminentes como el Plan Renove Público, Madrid 360º y las ayudas de IDAE. Con estas ayudas y los ahorros obtenidos el usuario no sólo no tiene que realizar derrama alguna, sino que empieza a ahorrar desde el primer momento.

Telegestión: monitorización, control y optimización de instalaciones. “Lo que no se mide no se puede mejorar” (Peter Drucker). Las empresas de mantenimiento que han evolucionado a Empresas de Servicios Energéticos (ESEs) ponen el foco en el ahorro energético, programando sistemas de contabilidad energética capaces de detectar alarmas energéticas y, de esa manera, identificar y corregir funcionamientos anómalos que generen un mayor gasto energético.

Aprovechar actuaciones en la fachada (como por ejemplo pintar o enfoscar) para mejorar el aislamiento térmico, ya que los gastos de andamiaje suele ser una de las partes más costosas de este tipo de actuaciones. Mejorando el aislamiento térmico se puede reducir la demanda energética del edificio hasta en un 50%.

-Iluminación eficiente.  Instalar luces led y/o sistemas de detección puede suponer un ahorro de un 60% en iluminación. También se puede estudiar la posibilidad de regular y reducir la potencia de luz en las zonas comunes.

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