Claves de una vivienda saludable

“Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en el interior de los edificios. Sus condiciones de diseño, construcción y mantenimiento impactan directamente en nuestra salud y bienestar. Y, por tanto, es imprescindible que todos los agentes de la cadena de valor del hábitat conozcan cómo hacer edificios que cuiden de nuestra salud, más allá de las normas vigentes, para crear entornos centrados en las personas”.

Por ello el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España, Green Building Council España y el Clúster de Hábitat Eficiente (AEICE) han elaborado un manual con las mejores estrategias y acciones para maximizar la salubridad de los edificios, con especial atención a las viviendas.

En el documento ‘Edificios y salud’ se analiza el confort térmico y el acústico, la calidad del aire y del agua, la iluminación, los elementos constructivos y la accesibilidad, entre otros aspectos. Y para cada uno de ellos se pautan una serie de prácticas recomendadas, que afectan no solo al interior de la vivienda, sino también a su entorno.

-Todas las viviendas deberían de contar con un espacio exterior, es decir, una terraza o un patio, ubicado preferiblemente junto a la zona de estar para habilitar un espacio ajardinado.

-Se recomienda que todos los espacios de la vivienda tengan iluminación natural.

-Se deben evitar los materiales que emitan contaminantes al aire y optar por aquellos que contribuyan a una buena acústica para evitar la contaminación acústica.

-Cada estancia debe contar con un termostato independiente.

-Los espacios de la vivienda deben ser flexibles y adaptables para que los residentes pueden utilizarlos de forma eficaz en función de sus necesidades.

-Se debe evitar que los dormitorios colinden con los dormitorios de otras viviendas, con el ascensor o con cuartos de instalaciones.

-Las estancias de estar deben ubicarse en espacios con orientación sur.

-Los dormitorios no deben dar a calles con mucho tránsito para minimizar el impacto del ruido exterior durante las horas de sueño.

-Se recomienda dotar a los edificios de viviendas de una zona de transición entre el portal y el espacio público y brindarles un entorno con vegetación.

-También se aconseja que todo inmueble residencial tenga lugares de reunión para los residentes, con el fin de “fomentar la conversación y relación entre la comunidad vecinal”.

-Se debe garantizar la accesibilidad y es recomendable contar con una zona para aparcar bicicletas.

-Los edificios residenciales deben estar en áreas con buenas conexiones con el transporte público y a menos de 10 minutos de zonas arboladas.

Teniendo en cuenta que “pasamos de promedio el 65 % de nuestra vida dentro de nuestras viviendas y un tercio de nuestra vida en el dormitorio”, tal y como subrayan en este documento, hemos considerado de utilidad reunir estos consejos como orientación para su aplicación particular en la medida de las posibilidades y para tenerlos en cuenta si se plantea una reforma, ya sea de la vivienda o del edificio.

 

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