El Administrador de Fincas y su papel en la rehabilitación de edificios

Dice el art. 20 de la Ley de Propiedad Horizontal en su apartado a) que le corresponde al Administrador de Fincas velar por el buen régimen de la casa, sus instalaciones y servicios y hacer a estos efectos las oportunas advertencias y apercibimientos a los titulares. Podría servir este artículo de la LPH. como la base de trabajo para hablar de la rehabilitación de edificios y la importancia del Administrador de Fincas en este ámbito.

La antigüedad de los edificios, la necesidad de hacer una rehabilitación, la mentalización de los propietarios en mejorar su estructura y la apuesta de los organismos públicos como la Administración Estatal, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos en el mantenimiento y rehabilitación de los mismos, hace que el Administrador de Fincas pase de ser un simple administrador a ser el alma de una comunidad de propietarios.

No solo se encarga de solucionar los problemas del cuerpo del edificio, tomando medidas y velando por las instalaciones y servicios, sino que atiende el alma del edificio proponiendo a los organismos públicos a través del Colegio correspondiente propuestas que tienen como objetivo la regulación de la vivienda y el impulso de la rehabilitación.

El alma de un edificio

Si el cuerpo de un edificio es lo que se ve, el alma es lo sutil, todo lo que integra los movimientos y las actuaciones que permite que el cuerpo sea el que se aprecie. Cuando hablamos de alma de un edificio, también podríamos hablar del alma conjunta de los edificios. Una buena regulación de la normativa estatal y de comunidad autónoma hace que los movimientos y las actuaciones en pro de una mejora de los edificios sean más eficientes y den un mayor esplendor al cuerpo del edificio. Un alma sana conlleva a un cuerpo sano. Una buena legislación y unas adecuadas políticas en vivienda conlleva a unos edificios más sanos.

Una buena legislación y unas adecuadas políticas en vivienda conlleva a unos edificios más sanos

Para que un edificio esté sano y cumpla todos los requisitos necesarios para su buen mantenimiento y longevidad, además de una buena legislación es necesario que existan profesionales que se encarguen de llevar a cabo los controles para que se cumpla dicha legislación y asesoren de forma permanente a los propietarios para conseguir dichos objetivos.

Hablamos de los Administradores de Fincas Colegiados (AFC), un profesional que tiene una formación y le permite ser el médico y prescriptor de las necesidades del edificio, conoce en profundidad el mismo y saben que actuaciones deben de hacerse para mejorar y sanear los posibles síntomas del edificio. Es el guía del alma del edificio.

Es muy importante tener un buen Administrador para que el edificio prolongue sus años de existencia en buenas condiciones. Si cada cierto tiempo le hacemos las correspondientes revisiones y tenemos en nuestro entorno buenos especialistas a los que dirigirnos, tendremos un cuerpo y alma de edificio sano y por lo tanto longevo.

Edificios sanos

Importante es desde luego aprovechar un buen Administrador para que nos recomiende no solo las operaciones que necesita el edificio y sus posibles enfermedades, sino que también es necesario que nos asesore con las posibles soluciones de estética que nuestro edificio necesita. Estas operaciones tenemos que tener en cuenta si son necesarias, si supondrán una mayor longevidad e incluso si las mismas pueden estar financiadas por el propio Estado. Hoy en día se nos informa, creo que con un acertado criterio, que cuestiones tenemos que tener en cuenta para que el edificio esté sano.

El Informe de Evaluación del Edificio, por ejemplo, nos permitirá saber cuál es la situación en la que se encuentran los edificios, al menos en relación con su estado de conservación, con el cumplimiento de la normativa vigente sobre accesibilidad universal, y con el grado de su eficiencia energética. El edificio con 50 años es un edificio maduro y necesita de sus revisiones.

El IEE nos permitirá saber cuál es la situación del edificio en relación con su estado de conservación y con con el cumplimiento de la normativa vigente sobre accesibilidad

Hay enfermedades que se pueden dar y en estas edades son más factibles que se produzcan. Cuando los edificios empiezan a dar sintomatologías debemos de actuar, debemos rehabilitar. En esta situación el médico de cabecera (administrador), tiene que proponer actuaciones de consulta a través de especialistas y proponer las decisiones oportunas. Tener un Administrador preocupado de las sintomatologías del edificio puede conllevar a que el edificio sea más o menos longevo. Tener un Administrador que conozca las sintomatologías y conozca los procedimientos de rehabilitación hará que se puedan dar soluciones y que incluso estas estén totalmente subvencionadas.

Cuando los edificios empiezan a dar sintomatologías debemos de actuar, debemos rehabilitar

Debemos exigir en las Comunidades de Propietarios que el Administrador no solo gestione las cuentas, hace años esto podría valer, pero hoy en día con toda la legislación vigente existente y todas las actuaciones necesarias, es necesario que el Administrador sea un especialista en todos los temas relacionados con la rehabilitación, tiene que conocer la sintomatología del edificio, colaborar estrechamente con especialistas (arquitectos, etc.), y tiene que conocer la forma de conseguir que las operaciones o tratamientos sean lo más barato posible apoyándose en las subvenciones de la Comunidad y Ayuntamiento.

Ya no hay excusa para que todos los Administradores, sin excepción, se formen en el ámbito de la rehabilitación.

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